Curso del maestro Deogracias Medina en Sevilla

El pasado sábado 17 de junio se celebró en las instalaciones del Dojo Sevilla, en la capital hispalense, un curso impartido por Deogracias Medina, 8º Dan de Karatedo y Director Técnico de Dento Shito Ryu España. Dicha entidad organizó el evento para miembros de la organización a nivel nacional.

Sobre las 10´00 horas comenzó este encuentro didáctico, recordando el Sensei la definición sobre Karate que solía emplear el soke Mabuni Kenei: “Karate es eficacia y salud”. Y es que precisamente sobre estos conceptos, “eficacia y salud”, se iba a desarrollar el curso como luego pudimos comprobar.

Por lo expuesto, el curso se dividió en dos partes, siempre bajo la premisa de los dos conceptos señalados.

1ª PARTE: EFICACIA.

En la primera mitad de su exposición oral y práctica, el maestro nos demostró cómo conseguir la máxima eficacia con el mínimo esfuerzo, mediante trabajos por parejas desarrollando el bunkai del kata kururunfa, que previamente habíamos ejecutado. Al recibir ataques, siempre hay que estar alerta, con ambas manos preparadas y delante del cuerpo, una vez establecido el contacto físico no hay que perderlo (como muestran los ejercicios de kakie o manos pegajosas), controlamos al compañero y colocándonos bien pegados al mismo se pueden realizar proyecciones mediante sutiles y pequeños movimientos corporales iniciados desde el tandem. Es impactante ver al maestro lanzando al adversario una vez luxado o inmovilizado y sin emplear los brazos en el impulso, con un minúsculo movimiento corporal casi imperceptible.

En esta parte, hizo especial hincapié sobre la importancia de trabajar siempre con la posición correcta. Hay que tener bien interiorizada la sensación de nuestro eje central corporal. Es decir, hay que sentir un imaginario eje que nos atraviesa de arriba abajo y se hunde en el suelo (esto lo desarrolló en la segunda parte con más detenimiento).

Señaló además, que en el combate nunca se debe perder la atención sobre el eje central del adversario. Siempre debemos estar atentos para posicionarnos correctamente ante él y buscar la ventaja con nuestra posición, de manera que podamos dominar en la acción.

Por último, en esta primera parte destacó que las posiciones nunca deben caer en el bloqueo del cuerpo, hay que estar bien enraizado al suelo pero con una sensación de flotación en la cadera y el tándem. Lo que entronca con la segunda parte del curso.

2ª PARTE: SALUD.

En la segunda mitad, el maestro Deogracias nos dio una lección magistral sobre karate interior. Ahondó sobre aspectos propios de la vía marcial; del DO. En este sentido fue particularmente generoso, pues la parte interior del arte suele permanecer bastante oculta y es, sin duda, donde más perdidos nos encontramos generalmente los karatekas.

Aunque el sendero del DO sólo se pueda recorrer de forma individual y sea diferente para cada persona, no está mal encontrar un poco de luz que nos sirva de motivación y en cierto modo de guía. El maestro en este curso fue el dedo que apunta a la luna.

No explicaré minuciosamente esta parte pues no me corresponde a mí, así que sólo expondré a grandes rasgos lo que allí se trató.

En primer lugar nos mostró cómo ir sintiendo poco a poco el tandem en nuestro cuerpo.

Pasó a continuación a explicar cómo una correcta posición corporal tiene influencia en el correcto fluir de la energía, el KI. La posición nunca debe de ser forzada, sino natural, aunque en un principio en el aprendizaje se nos explique más forzada para educar al cuerpo. Así pues, cualquier bloqueo postural en las posiciones no nos favorece en este sentido ni en el de la eficacia en combate.

El correcto posicionamiento no estático, sin estar trabado y con sensación de flotación evita posibles lesiones y favorece la fluidez. Por tanto, y como lo que es fuera siempre es también en el interior, se ve favorecido el buen funcionamiento de los órganos por la fluidez y equilibrio del KI.

El maestro recuerda en este ámbito que es importante hacer los katas tal y como se nos han transmitido originariamente, ya que están impregnados del equilibrio necesario. Si por conseguir mayor estética o impacto visual cambiamos la ejecución técnica y la interpretación del movimiento, podemos perder ese equilibrio e intención con la que están concebidos.

En conclusión, resta decir que pudimos disfrutar de un curso enormemente enriquecedor, sólo queda el trabajo de cada uno para aprovechar lo que tan generosamente se nos ha dado.

La pregunta es: ¿Estamos verdaderamente dispuestos a realizar el trabajo suficiente para ello? Sólo tú tienes tu propia respuesta.

Al Sensei Deogracias Medina ¡domo arigato gozaimashita!

Francisco Javier Gutiérrez Paniagua.

Alumno del Dojo Seipai Granada.

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