Tres formas

Hay tres formas de entender el Karate de un modo amplio y general, sin entrar en los cientos de estilos o escuelas y sus corrientes dentro de estas.

El karate moderno que se ha desarrollo como deporte muy recientemente en las universidades japonesas, extendiéndose rápidamente por todo el mundo. Adoptando sistemas de entrenamiento exhaustivo, según el calendario anual de competición, con muchas reglas  y prohibiciones para evitar el daño irreparable a los contendientes en el caso de combate y la repetición y especialización del gesto en las kata, sin entender en mucho de los casos que técnica se está haciendo y para qué. Ya  que la  única finalidad es el batir al contrincante en el campeonato de turno.

El karate tradicional se desarrolló durante la era Meiji. En él se trabaja el esfuerzo y el reciproco respeto como medio de perfeccionamiento personal. Se exalta la no competición y se enfatiza en el trabajo de kata.

El karate clásico es el original y genuino, de donde parte y tiene sus fuentes los demás. Es un método de defensa que busca la eficacia total en todas las formas de combate. En otros tiempos, ninguna técnica era descartada. El practicante no aprendía solo a dar golpes en puntos vitales, sino también a ejecutar proyecciones, luxaciones y la lucha cuerpo a cuerpo. La finalidad era  proteger su vida y la de los suyos y si era necesario destruir al adversario.

En nuestros días aunque es un método eficaz de combate cuerpo a cuerpo, no tenemos esa necesidad, sino que con él se busca el perfeccionamiento personal, físico y mental a lo largo de una vida. Es totalmente absurdo invertir tanto tiempo en entrenar unas técnicas antiguas creadas en una época de guerras tribales  en la que se usaban flechas, espadas, lanzas, palos y otras armas blancas que hoy en día no se emplea, ni se llevan por la calle, como mucho y en caso excepcional alguien podría llevar oculto una navaja, cuchillo o palo corto  y la posibilidad de ser agredido o estar involucrado en una pelea a vida o muerte es mínima (se entiende que nos referimos a nuestro entorno de sociedad moderna y civilizada).

Y en este punto intermedio entre lo clásico y lo tradicional se encuentra Dento Shito-ryu Karate-do y muchas otras escuelas de karate sobre todo en la región de OKINAWA.

Paradójicamente en la actualidad es muy frecuente el quitar o sustituir en las artes marciales el kanji Do por el de Jutsu para conferirle la consideración de método de defensa personal eficaz, frente al más tradicional y filosófico. Aunque cierto en algunas escuelas y estilos, es erróneo en las demás, ya que la única diferencia que existe entre Jutsu y Do, es que la primera evoca un aprendizaje de técnicas de combate pasivo entre el alumno y el profesor, mientras que en el segundo, son las mismas técnicas, pero con la búsqueda personal activa del profesor y el alumno.

Por lo que no estriba en la técnica, sino en la actitud y el espíritu del practicante y del profesor.

Tres formas de entender la práctica y el estudio del karate. Difícil de conjugar pero no imposible de convivir, si se busca los puntos comunes que los unen y una finalidad acorde a las necesidades del momento. Sin descalificaciones ni prejuicios.