Notas curso Deogracias Medina en Sevilla

El pasado día 18 de Febrero tuvimos la oportunidad de compartir un nuevo curso de Karate Do, con nuestro gran maestro Deogracias Medina. Se realizó en Sevilla en el Dojo Kyohan. Asistimos diversas personas desde Granada, Cádiz, Sevilla y Huelva.

El programa del curso se centró en los katas de creación propia del maestro Kenwa Mabuni, como Juroku, Myoyo y Aoyagi.

Se expusieron las técnicas más representativas de dichos katas y a partir de éstas,  se definió un trabajo progresivo de evolución desde las formas más sencillas, a algunas más complejas  y evolucionadas.

Se trabajaron técnicas como yoko hiji ate , o sukui uke del kata Aoyagi, Sashite del kata  Myojo, morote shotei uchi del kata Juroku,  o técnicas de Shuto uke, soto uke, etc…

Se insistió en la importancia de los desplazamientos, como eje sobre el que se fundamentan posteriormente todas las técnicas de Karate, con lo que el trabajo de tempo goho y tenshin happo, debe ser una constante en  la práctica cotidiana en el Dojo.

En estos desplazamientos,  Deogracias volvió a insistir en la importancia del centro de gravedad. El verdadero karate no comienza ni se fundamenta  en los brazos o piernas,  sino en el control del centro de gravedad. Así que al efectuar dichos desplazamientos, realmente no son los pies y las  piernas  los que  desplazan el cuerpo. Es el centro de gravedad el que se mueve, al desplazar la cadera. Los pies simplemente se adaptan a dicho centro de gravedad.

Es fundamental, ser conscientes en todo momento del centro de gravedad de nuestro cuerpo, donde se encuentra, como se mueve, como cambia y genera transformaciones  en las posiciones que adoptamos. La necesidad constante de desequilibrar, rompiendo el centro de gravedad del oponente es una característica esencial del trabajo técnico de Shito Ryu.

Se hizo muchísimo énfasis en la importancia del trabajo de los Katas respetando escrupulosamente las técnicas que se realizan en ellos. La pureza de las técnicas realizadas nos facilitará el trabajo posterior de aplicación de dichas técnicas. Si las bases técnicas  que fundamentan los Katas no se realizan con suma precisión y cuidado, nos resultará muy difícil comprender su posterior aplicación y ganar eficacia en su realización.  El Karate en última instancia debe ser sobre todo, eficaz. Por ello el desarrollo  del “método Mabuni” debe ser realizado siempre y de forma constante en la práctica del Dojo. Dicha realización debe de ir unida a la comprensión y la evolución de dicho método.

También se hizo referencia al concepto de “sen no sen”, contraataque preventivo. Ser capaz de reaccionar a un ataque nada más percibir la intención del ataque.

Se hizo énfasis en los conceptos de omote  waza, la parte visible, la parte original del kata, y del Ura waza, la reacción que posiblemente podrá realizar el oponente tras efectuar el omote waza.  Siempre se debe estar preparado para una respuesta y poder ser capaz de responder de forma también simultánea a ésta. En el trabajo con el compañero, este siempre “nos ayuda” nos favorece la práctica y  a partir de ahí, vamos aprendiendo y progresando. Pero en una utilización “más real” de las técnicas,  el oponente nunca se va  aquedar quieto, siempre debemos estar preparados a una reacción y tener mecanismos interiorizados a través de la práctica continua, para poder responder nuevamente.

Llamó la atención sobre la importancia de la canalización de la energía como elemento esencial de la práctica. Ser conscientes de que en todo momento se produce un  encuentro de la energía del oponente y de la nuestra propia.  El reto se traduce, en  lograr reconducir esta energía, desviarla, o dirigirla, a través de las diversas técnicas del Kata  hacia el desequilibrio y el control del adversario. Por ello los movimientos circulares que se producen al efectuar las diversas técnicas son esenciales. Exceptuando Rakka, todo el trabajo de Shito Ryu se fundamenta en esos movimientos circulares de reconducción y manejo de la energía.

Estos pequeños detalles, en los que Deo insiste poco a poco durante sus cursos, representan parte de la esencia real y más profunda  del Karate que practicamos.

Intentar describir lo sentido en un curso siempre me resulta ampliamente difícil. Una descripción  detallada y analítica de lo realizado, creo que sólo  nos deja un sabor incompleto del trabajo y de las experiencias sentidas. Más aún cuando cada persona dependiendo de muchísimas factores,(físicos, técnicos y espirituales…) va a tener una serie de vivencias diferentes. He intentado describir, de forma general, lo que percibí subjetivamente y lo que pude recoger y retener como sensaciones del trabajo que realizamos. Sé,  que  siempre quedará incompleto.

Muchas gracias a nuestro maestro Deogracias,  por su paciencia y esfuerzo por hacerse entender y transmitir su sabiduría.

También agradecer a  Jacob del Dojo Kyohan, por su hospitalidad en todo momento.

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