Okinawa Kobudo. La génesis de un arte marcial.

Por Okinawa Kobudo o Ryu Kyu Kobudo (Ko = antiguo, Budo = Arte Marcial) nos referimos en la actualidad a aquellas artes marciales autóctonas de la isla de Okinawa (pertenecientes a la misma tradición histórica y cultural que el Karate-Do) pero que a diferencia de éste se valen de una serie de herramientas a modo de armas. No olvidemos que Karate es por definición “camino de la mano vacía” e implica la ausencia de armas en su práctica.

Estos instrumentos originariamente eran útiles de pescadores y agricultores y no armas propiamente dichas como ocurre en el Nihon Kobudo o Kobudo japonés que incluye lanzas, alabardas, arcos y flechas, y, sobre todo el sable; o el Wushu chino con su arsenal de espadas, sables, lanzas, alabardas, hachas, etc. en sus diferentes variedades.

En cuanto a Okinawa, nos encontramos con un repertorio de utensilios tales como el bo o bastón usado por los campesinos para el transporte de grano, agua, etc.; sai o tridente de mano usado por la policía; tonfa, pieza de molino; nunchaku o batidor de grano; nunti, bichero de pescadores; eku, remo; kue o azadón; kama, hoz; timbei, escudo y machete; sansetsukon, o batidor de grano de tres secciones, etc.

Pero no sería posible entender cómo estos aperos rurales pasan a ser armas de autodefensa sin revisar antes, aunque sea someramente, su evolución en el marco de la historia del pueblo que las vio nacer, es decir la Historia de Okinawa.

Okinawa es la isla principal del archipiélago de Ryu Kyu. Este conjunto de unas 70 islas está situado al Sur de Japón, al Este de la provincia china de Fujian y al Noreste de Taiwan. Dista aproximadamente unos 500 km de la isla japonesa de Kyushu, 600 km de Taiwan y 800 km de Fuzhou, la capital de Fujian.

Las principales ciudades de Okinawa se encuentran al Sur de la isla: Shuri, la antigua capital del Reino de Ryu Kyu; Naha, la capital actual y puerto principal para el tráfico internacional; Tomari, barrio de Naha y puerto para el tráfico interior de pasajeros y mercancías; y Kumemura, el barrio de Naha donde se establecieron las 36 familias de inmigrantes chinos, así como los sapposhi de los que hablaremos a continuación por la importancia que tuvieron para la historia y el desarrollo del Karate-Do y el Kobudo de Okinawa.

Los primeros documentos que mencionan intercambios comerciales entre Okinawa y Fuzhou datan del s. VI. Sin embargo no es hasta finales del s. XIV que se establecen las famosas 36 familias chinas en Kume o Kuninda en el dialecto local, concretamente en 1393 fundan Kume que se convierte así en la puerta de Okinawa a la cultura china, en la principal fuente de influencia cultural china sobre los uchinanchu u okinawenses. Sin embargo, es difícil precisar en la actualidad cómo tiene lugar esta influencia debido a la escasez de documentación escrita sobre el tema. En Okinawa es tradicional la transmisión oral de los conocimientos, ello unido ala pérdida de documentos y de vidas humanas en la 2ª Guerra Mundial hacen muy difícil la tarea del historiador.

Este pueblo de Kume fue también lugar de residencia de los sapposhi o diplomáticos chinos enviados por el emperador. Además los nobles okinawenses aprendían en Kume escritura china, literatura, incluso artesanía o arquitectura, filosofía y música china. Es muy probable que junto con todo lo anterior también introdujeran las técnicas marciales chinasen Okinawa enseñándolas a los nativos que posteriormente las fueron modificando para adaptarlas a su propia idiosincrasia, a sus necesidades.

El sapposhi permanecía en Okinawa por un periodo de unos 6 meses y venían acompañados de un séquito de profesionales como intérpretes, comerciantes o agregados militares que podrían haber enseñado artes marciales durante su estancia e, incluso ayudaron a estudiantes okinawenses en China como en el caso del Maestro Norisato Nakaima, fundador de la escuela de Karatedo-Kobudo Ryuei-Ryu que a la edad de 19 años, durante su viaje a Fuzhou es presentado al Maestro Ryu Ruko por un antiguo agregado militar chino en Kume.

Pero no toda la influencia marcial iba a ser china, sino que también el Bu-Jutsu nipón va a tener momentos de gran presencia en las artes guerreras de Okinawa.

En el s.XVII el clan Satsuma ocupa Ryu Kyu al perder la guerra civil japonesa contra los Tokugawa. Iehisa Shimazu, líder del clan Satsuma prohíbe el uso de las armas y de cualquier práctica marcial, y ordena confiscar los objetos metálicos.

Todas estas prohibiciones tuvieron como consecuencia el desarrollo y perfeccionamiento de las técnicas del to-de y del empleo de los instrumentos de campesinos y pescadores como armas de defensa personal, puesto que ninguna de las dos artes usaba armas propiamente dichas. De hecho, algunos investigadores señalan que si estas prohibiciones del uso de armas no se hubieran producido, el pueblo okinawense no hubiera tenido la necesidad de perfeccionar sus técnicas de combate.

Otra consecuencia de la ocupación japonesa y de la prohibición de las armas fue que los uchinanchu tuvieron que organizar su resistencia entrenando a escondidas, ya sea a manos desnudas o con sus aperos, durante la noche, en domicilios privados y teniendo siempre presente en sus prácticas la idea de vida o muerte en el combate: “una técnica, una vida” se dice todavía hoy. De manera que estos improvisados guerreros se preparan para romper la cabeza del enemigo con golpes de la pala del remo o eku, bloquear la katana con los sai, degollar y cortar tendones con la hoz o kama o fracturar huesos con golpes de nunchaku, y es que no es difícil imaginar que los guerreros del clan Satsuma no daban muchas oportunidades en combate a unos simples campesinos, y éstos debían ser muy expeditivos si querían defenderse con éxito de los invasores japoneses.

La ocupación del clan Satsuma comenzó en 1609 y duraría 270 años durante los cuales algunos peichin o samurai de clase media de Okinawa aprendieron la escuela Jigen-Ryu de KenJutsu, que era el método de los samurai de Satsuma. De esta manera se fusionan con los métodos autóctonos de lucha, puesto que después los peichin compartirían estas enseñanzas con sus compatriotas.

Tan es así que se considera que el arte del Bo se formaliza en Okinawa cuando los peichin Kanga Sakugawa y Tsuken Kouruguwa vuelven de su estancia con los samurai de Satsuma en el s. XVIII.
Otro peichin que aprendió de los guerreros de Satsuma ya en el s. XIX y que por tanto recibió fuerte influencia del Bu-Jutsu japonés fue Bushi Matsumura, alumno de Sakugawa y que en el legado que dejó a sus sucesores tuvo que sintetizar sus conocimientos de las técnicas de Satsuma con las de Fujian donde había estudiado kempo chino y con las propias de Okinawa que también dominaba.

Estas artes las transmitió en la ciudad de Shuri a un gran número de discípulos entrelos que se encuentran Anko Azato (1827-1906), Anko Itosu (1832-1915), Peichin Ishimine(1835-1889), Peichin Kiyuna (1845-1920), Peichin Sakihara (1833- 1918), Nabe Matsumura(1850-1930), Peichin Tawada (1851-1907), Kentsu Yabu (1866-1937), Chomo Hanashiro (1869-1945), Kyan Chotoku (1870- 1945). En la actualidad el heredero de su legado es el MaestroFusei Kise que preside la Shorin-Ryu Matsumura Seito Okinawa Kobudo Kyokai.

Con la restauración Meiji, en 1868 se emprende la modernización e industrialización del país, se suprime la casta samurai y los Kobujutsu antiguos que ya no son necesarios para la guerra entran en desuso y dejan paso a los Shin-Budo o nuevos Budo liderados en Japón por el Judo y el Kendo. Esta nueva visión del Budo va a desarrollar una vertiente deportiva y educativa a sus practicantes que hasta ese momento le resultaba completamente novedosa. Ahora se trata de fortalecer la salud, el cuerpo y el espíritu de los budokas manteniendo el respeto por las técnicas, valores y principios de los guerreros de la época feudal.

En definitiva, las artes marciales de Okinawa fueron evolucionando con el paso de generaciones de maestros y discípulos, hasta llegar a lo que hoy conocemos como Karate-Do y Kobudo de Okinawa.
Esta evolución y desarrollo técnico ha llegado a tal punto que en la actualidad no deja de sorprendernos la extraordinaria riqueza en estilos y escuelas, cada una con sus peculiaridades tanto de Karate como de Kobudo que se dan en una isla tan pequeña en población y extensión si la comparamos con los dos gigantes marciales de su entorno: Japón y sobre todo la enorme y super poblada China.

Hasta hace relativamente poco tiempo el Kobudo de Okinawa se mantuvo más o menos en secreto, eclipsado por el éxito de su hermano el Karate-Do. Su divulgación como Budo moderno, como arte de paz comienza en Japón a comienzos del s.XX, y en el resto del mundo a partir de la 2ª Guerra Mundial.

Todas las técnicas desarrolladas con estas armas fueron probadas y perfeccionadas en el transcurso de combates a vida o muerte. De ahí proviene su eficacia. En la actualidad,inútiles ante las armas modernas nos permiten en tiempos de paz perpetuar el recuerdo de aquellos hombres y mujeres que no tenían otro interés que defender sus bienes, sus vidas y su honor. El paso de Kobu-Jutsu a Kobudo los ha convertido en un medio para la realización de uno mismo, es decir, en un CAMINO.

BIBLIOGRAFÍA

KENYU CHINEN: “Kobudo d’Okinawa”. Ed. Sedirep. Boulogne. 1985.
ROLAND HABERSETZER: “Découvrir les Ko-Budo d’Okinawa”. Ed. Amphora. Paris. 1992.
KENJI TOKITSU: “Histoire du Karate-Do”. Éditions SEM. Paris. 1993.
PATRICK MCCARTHY: “Bubishi. La Biblia del Karate”. Ed. Tutor. Madrid. 2001.
RYUSHO SAKAGAMI: “Nunchaku and Sai. Ancient Okinawan Martial Arts”. Japan Publications Inc. Tokio. 1974.
TAIRA SHINKEN: “Ryu Kyu Kobudo. Las Armas de Okinawa”. ED. Budo Internacional. Madrid. 2011.

Sebastián Reina Cano
C.N. 5º Dan Dento Shito Ryu Karate
C.N. 4º Dan Okinawa Kobudo AEOK

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